Smt. Vijaya Kumari se funde a los pies de Swami: despedida a una autora que inspiró fe y transformación

Con profundo pesar, les informo que mi hermana, Smt. Vijaya Kumari (Kuppam Vijayamma), autora de Anyathasaranam Nasthi, falleció. Se fundió pacíficamente a los pies de loto de Swami el 03.01.26.
Mensaje de Muralidhar V.R.

En Anyatha Saranam Nasthi, Smt. Vijayakumari ofrece una conmovedora mirada a los primeros años de Sathya Sai Baba, narrando una época en la que la divinidad caminaba sencillamente entre la gente como amiga, guía y protectora. La narrativa fluye con una sensación de asombro, capturando los días del «Old Mandir», donde los milagros se entretejían en la vida cotidiana y las orillas del río Chitravathi servían de aula para el alma. Este libro es mucho más que una biografía; es una profunda exploración de Sharanagati, o la entrega total, que ilustra cómo una vida unida a la Divinidad se despoja del miedo y se llena de propósito. Sirve como un hermoso recordatorio de que, si bien la forma de lo Divino puede obrar milagros, el mayor milagro es la transformación silenciosa del corazón humano a través del amor y la disciplina.
El libro está lleno de temas inspiradores que resaltan el poder de una fe inquebrantable.

Una de las enseñanzas más profundas es el concepto de que ser cercano y querido por un guía espiritual es una responsabilidad para refinar el carácter, más que simplemente un privilegio para presenciar maravillas. A través de la mirada del autor, vemos que la rendición no es un signo de debilidad, sino una forma suprema de fortaleza. Cuando abrazamos el mantra central del libro —»Fuera de Ti, no hay refugio»—, encontramos una paz interior que permanece inalterada por el mundo exterior. Estas historias nos animan a encontrar la santidad en nuestras rutinas cotidianas, enseñándonos que Dios se encuentra en los simples actos de comer, caminar y hablar.

Más allá de los milagros, el texto ofrece profundas reflexiones sobre el proceso de disolución del ego. El autor relata cómo las «lilas», o representaciones divinas, a menudo se diseñaban para aplastar sutilmente el ego y dar paso al amor divino. Enseña la lección de Saburi (paciencia), ilustrando que el crecimiento espiritual es un proceso de maduración lenta que requiere una inmensa confianza en un tiempo superior.

Finalmente, el libro deja al lector con la reconfortante comprensión de la omnipresencia; documenta con belleza ejemplos en los que Baba demostró estar al tanto de los pensamientos más íntimos de los devotos, demostrando que nadie está realmente solo en su camino.
«Cuando entregas las riendas de tu vida a lo Divino, el viaje se convierte en un destino en sí mismo.» — Reflexión inspirada en el libro.
Aum Sai Ram