
Hoy, hacemos una pausa para honrar la memoria de Ishvaramma, la madre devota cuya mente abierta y corazón amoroso fueron el fundamento de una vida dedicada al mundo.
El propio Swami lo expresó mejor: «Easwaramma tenía una mente abierta. Deseaba la felicidad de todos». En estas sencillas palabras reside una profunda enseñanza: el verdadero amor no es posesivo, sino expansivo. Lo abarca todo.
Que su ejemplo nos recuerde abrir nuestros corazones, mirar más allá de nosotros mismos y llevar alegría a quienes nos rodean. SSSGC