
Este día está dedicado a la adoración del narakar (lo Divino en forma humana) —forma que adoptó el nirakar (lo sin forma)— para salvar al hombre del terreno pantanoso al que había sido arrastrado por la ilusión que cegaba su visión. El mandato de Yama (el Dios de la muerte) puede ser revocado mediante el samyama; es decir, la muerte puede vencerse controlando los sentidos y el deseo que los impulsa. Cuando el hombre olvida esta verdad y comienza a vivir como esclavo de los sentidos, Dios, en Su infinita misericordia, viene entre los hombres y lo guía por el sendero celestial hacia Sí mismo.
Krishna Janmashtami, 07-09-1966